Caminamos sin pensar hacia el ocaso del día, esperando que todo pase, al menos el dolor. Me encontraba por las calles de Lisboa, esperando el acontecer silencioso y estimulante de alguna imagen, y de pronto comprendí, frente a mí, 3 historias.
Creo en la Fotografía como expresión y forma de vida. Por esa razón, aqui dejo mi regalo, para los más cercanos a ella y para los ojos espectadores que suelen disfrutarla desde otro punto.