miércoles, 19 de noviembre de 2008

La calma


La delicia de la calma en un temprano amanecer, los deseos llegando a su fin con cada mañana, la luz tenue iluminando superficies, el azul mediterráneo y tus manos.
La vida debería ser tan simple como esto.

2 comentarios:

Les lettres de mon café dijo...

Me gusta por su sencillez y su delicadeza.

Miguel

RAMMSES dijo...

El inicio no tiene porque ser traumático. La limpieza de un amanecer es como una hoja ne blanco o un lienzo a la espera de ser escrita o pintada o dibujada. El como es otra cosa.
Disfrutemos de la tranquilidad de ese inicio llenarnos de fuerza para seguir.
Me encantó pasar por acá, muy lindo y la certera conexión de palabra e imagen.
Un abrazo.